El micrófono de Jean-Marie concentra los recuerdos de una aventura musical vivida en los
años 90s. Descubierto casi por casualidad en la universidad, el canto se convierte
rápidamente en un espacio de expresión y de encuentro: ensayos en pequeños locales,
conciertos en bares, grabaciones en CD y composiciones colectivas. El grupo FELLONIE
evoluciona progresivamente hacia sonoridades influenciadas por el neo-metal.
A través de este objeto emergen los vínculos de amistad, el aprendizaje del escenario y el
descubrimiento de su propia voz. Durante casi diez años, el micrófono acompañó una
experiencia marcada por la creación colectiva, la energía de los conciertos y el placer de
tocar juntos. Más que una herramienta técnica, se convierte en el símbolo de una etapa de
la vida hecha de música, juventud y amistad compartida.